Como ya sabéis, los niños están ayudando a Tami a recordar partes de su historia que tenía completamente olvidada.
En esta ocasión, le han recordado, aquel día en que cansado de estar firme como una roca se decidió a vivir aventuras, intentó llegar a Tamarindos….
“Erase una vez un castillo mudo, triste y solitario que vivía sobre una roca, rodeado de agua casi por todas partes.
Sólo reía cuando el mar “bufaba” y hacía subir desde sus entrañas un volcán de agua salada, haciéndole cosquillas en los pies. Le gustaba la sensación, pero no era capaz de conseguirlo solo, así que esperaba impaciente la llegada del temporal. Pero…-¡en verano no hay temporales, sólo sol y buen tiempo! Así que, harto de esperar decidió bajar de la roca y comenzar a vivir aventuras…
El primer día…Tami decidió ir en busca de un transporte porque otros castillos le habían dicho que en TAMARINDOS se lo pasaría muy bien. Así que hizo las maletas y se dirigió al aeropuerto. Aquel sitio estaba lleno de gente muy ocupada y con mucha prisa y Tami se asustó un poco. Era la primera vez que veía eso. Se acercó a pagar su billete de avión, pero tuvo un problema, no podía hablar, ¡era mudo!. Tami le intentó explicar al señor que quería un billete haciendo gestos pero el señor era muy antipático y lo echó.”
Tami se fue triste y se sentó en la sala de espera y a su lado, había…