Celebrar la Navidad en Tamarindos puede convertirla en inolvidable y evitará conflictos familiares.
Esta semana entramos en diciembre, que llega cargado de oportunidades para hacer cosas diferentes: salir unos días de puente, hacer compras navideñas, celebrar fin de año y como no, reunirse con la familia.
Esto último, suele a veces ser motivo de discusiones y malos rollos. Porque, seamos sinceros, después de una multitudinaria reunión familiar, la casa te queda hecha un asco. Las copas que tienes guardadas al fondo del armario, porque no las usas a menudo, la vajilla esa tan especial que sólo usas estos días. Bueno y no hablemos de la mantelería. Esa que luego tienes que lavar con esmero con un poquito de lejía por aquí, y otro poquito por allá, porque, para tu desconsuelo, tu cuñado ha derramado una gotita al lado de cada copa al servir el vino. Y que, seguramente, tienes que planchar con un poco de almidón para no volverla a sacar hasta el año que viene. Y las servilletas. ¿alguien sabe por qué las servilletas no se quedan limpias a la primera?
Además, por mucho que haya buena intención y te quieran ayudar, si celebras en tu casa, el trabajo es para tí. ¿quién va a saber dónde están las cosas en tu casa? – pues tú.
Podría seguir y seguir…. En fin, algunos diréis que compensa el hecho de comer todos juntos, aunque sea sólo una vez al año y sí es cierto que es lo que apetece en estas fechas. Y la verdad que es lo que queda; un grato recuerdo para todos, menos para el que pone la casa.
¿Qué os parecería una reunión familiar en Tamarindos, con un bonito mantel de papel con motivos navideños y servilletas a conjunto?. ¿y hacer el pavo en horno ajeno?¿Qué tal una mariscada en la barbacoa sin que te quede el olor en casa hasta el mes de enero? Los niños corriendo por el jardín mientras los adultos os ponéis al día de vuestras últimas novedades. Aquí, en tierra de nadie y de todos; donde habéis pasado unas estupendas vacaciones veraniegas.
Además, os podéis traer al perro.
Vamos, que todo son ventajas. Y el precio es de risa en estas fechas.
Serán unas Navidades inolvidables.