Cómo cualquier otro pueblo bañado por el Mar Mediterráneo, Peñiscola basa su gastronomía en los fantásticos productos frescos que todos los días capturan los pescadores.
Entre todos los productos marineros que todos los dias llegan a la lonja, quizá el más emblemático para la ciudad de peñiscola es el caragol punxenc ( cañailla), no en vano esta distinguido con su propia denominación de origen protegida. Entre finales de Mayo y principios de Junio todos años se celebran unas jornadas gastronómicas dónde el caragol punxenc es el gran protagonista.
También son muy apreciados los langostinos, destacan por su carnosidad y son uno de los más sabrosos que se pueden degustar en toda la península.
Cómo buen pueblo valenciano, en Peñiscola se elaboran multitud de platos con arroz, paellas marineras y tradicionales de pollo y productos de la también extensa huerta peñiscolana.
Y para finalizar la comida nada mejor que hacerlo con algo dulce, los pastissets de carabassa y el Flaó de Peñiscola (pastel de requesón y almendra), son una muestra de los dulces típicos que podemos encontrar en el pueblo del papa luna.